Localización GPS

Localización GPS en el Amazonas


Almir Narayamoga fue elegido en 2011 como una de las cien personas más creativas del mundo según la revista Fast Company, y no es para menos. Su historia merece ser contada como un ejemplo de valentía y perseverancia. Almir Narayamoga es el jefe de la tribu Surui que habita en lo más profundo del Amazonas brasileño y hasta hace algo más de cuarenta años vivían prácticamente aislados, sin conocer el mundo. Pero la civilización llegó, y llegó arrasando.

 

Once jefes de la zona murieron asesinados por madereros y mineros y Almir pensó que debían hacer algo para acabar con la tala ilegal y los problemas que esta estaba acarreando. Desde el principio intentó integrarse y convivir con el “mundo moderno”: fue el primero de la tribu en ir a la universidad y frecuentaba de vez en cuando un cibercafé. En este cibercafé descubrió Google Earth y YouTube y pensó que serían herramientas útiles para luchar contra la devastación del Amazonas.

 

En 2007 escribió a Google y la empresa se volcó con ellos ayudándoles a confeccionar un mapa geográfico del territorio con gps y dándoles teléfonos inteligentes para que ellos mismos pudieran hacer esta tarea. Dos años después volvieron con equipos Android para fotografiar las talas ilegales y poder mostrar a la policía estos registros gráficos. Después Almir entró a formar parte de REDD, el programa de la ONU que trabaja buscando empresas involucradas en colaborar para salvar el Amazonas.

 

Pero este no es el único ejemplo del uso de la localización GPS en los bosques del Amazonas. El pasado mes de febrero, César Fourment, alto comisionado de la Comisión Permanente de la Lucha contra la Tala Ilegal anunció que se instalarían dispositivos GPS en las barcas que transitan por las cuencas fluviales del Amazonas para detectar cuáles eran procedentes de la tala ilegal y conseguir una mejor gestión de las flotas de los transportes por mar y rio. Según la Agencia de Investigación Ambiental, el 40% de la madera que Perú exporta a EEUU proviene de la tala ilegal.

 

Tanto el caso de Almir Narayamoga como el trabajo puesto en marcha por la Comisión Permanente de la Lucha contra la Tala Ilegal demuestran que la tecnología sirve para facilitar la vida a las personas y también que puede estar al servicio de causas sociales y medioambientales. En ocasiones, un dispositivo tan pequeño como puede ser un localizador GPS puede utilizarse para luchar contra un problema tan inmenso como la deforestación del Amazonas. Como la honda que  utilizó David contra Goliath.