Localización por GPS

Elegir un vehículo según su eficiencia energética

 

Hacer un consumo responsable de energía depende de dos factores: de una conducción inteligente por un lado y de la elección de un coche adecuado para este tipo de conducción. Esta elección es doblemente importante cuando el vehículo es para consumo industrial y comercial y todavía mucho más cuando la empresa que gestiona una flota tiene un número elevado de vehículos.

Según el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, un vehículo elegido con criterios de consumo eficiente puede consumir hasta un 50% menos de CO2 que un coche menos apropiado. Teniendo en cuenta que un vehículo en su vida útil puede desprender a la atmósfera alrededor de 30 toneladas de CO2, es una cifra a tener en cuenta, si se puede evitar emitir la mitad.

 

Una manera de saber cómo es de eficiente un vehículo es a través de su etiqueta energética. Este sistema es un baremo que informa del consumo de combustible de un vehículo, la equivalencia (kilómetros por litro) y de las emisiones que hace de CO2 a la atmósfera. También se tienen en cuenta el tipo de carburante –diesel o gasolina– y la transmisión.

 

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (I.D.A.E) cuenta con una base de datos de consumos y emisiones que se puede consultar a través de su página web y que puede servir como una perfecta referencia a la hora de elegir un vehículo. Por poner un ejemplo, en un vehículo de clasificación A el consumo es 25% menor que el consumo medio, lo que se puede traducir en un considerable ahorro a la larga. En diez años, según el I.D.A.E se puede ahorrar una media de 6.000 litros de combustible y alrededor de 8.000 euros en gasto.

 

Más allá de esto, no hay que olvidar otros factores a la hora de considerar la eficiencia de un vehículo, como pueden ser: el tipo de neumático que utiliza, la oscilación en el precio de la gasolina, la forma de conducción o la utilización que se vaya a hacer del mismo. Respecto a esto último, por ejemplo, no es lo mismo usar el vehículo exclusivamente para moverse por ciudad que hacer grandes distancias.

 

Por eso, a la hora de comprar o alquilar un vehículo y hacerlo de la manera más eficiente posible hay que seguir dos sencillo pasos. Primero, hacer una identificación clara de las necesidades y un plan de utilización del vehículo por parte de la empresa (frecuencia de uso, distancia, carga, etc). Una vez hecha esta planificación, investigar y conocer muy bien el mercado, comparando todas las opciones. Para ello se pueden consultar las tablas oficiales, como la ya mencionada del I.D.A.E que ofrece una tabla de consumo de los vehículos y las marcas. Una vez que se ha elegido el vehículo más eficiente según las exigencias de la empresa, el proceso no ha acabado: cuando ya se ha adquirido el vehículo hay que concienciar a la persona que lo va a conducir para que ponga en práctica las técnicas de conducción más eficientes.