Tipos de vehículos en la Gestión de Flotas

Tipos de flotas de vehículos

Una flota de vehículos es un conjunto de vehículos que dependen económicamente o logísticamente de una misma empresa u organización. 

Dentro de este concepto global se pueden hacer muchas diferenciaciones según diferentes tipologías. Así, una primera tipología se podría señalar según se traten de flotas públicas o privadas. En este sentido podemos distinguir flotas dedicadas a servicios públicos, como puede ser por ejemplo la flota de autobuses de una ciudad o bien empresas privadas que pueden desarrollar múltiples actividades, siendo el transporte de mercancías la más habitual.

 

Dentro del transporte de mercancías la gestión de la flota de vehículos también se puede crear una tipología según qué carga lleven y la manera de transportarla. Se puede hablar de vehículos de carga general que es aquella que se presenta de manera sólida, líquida o gaseosa y se considera como una unidad general. Esta puede ser unitarizada en bloques como palets o contenedores o bien fraccionada en paquetes pequeños, bolsas, cajas... Luego está la carga a granel que es aquella que se transporta en grandes cantidades y no tiene otro contenedor más allá del propio vehículo. Por último hay que señalar las cargas especiales, que son aquellas que por su naturaleza presentan un tratamiento particular como pueden ser las cargas peligrosas (petróleo, gas...), las mercancías frágiles, las mercancías que deben ir refrigeradas, etc. No hay que olvidar que dentro de las flotas de transporte hay que considerar también el transporte de personas, como el ya mencionado servicios de autobuses público.

 

La cantidad de vehículos que tenga una flota permite catalogarlas y gestionarlas en flotas pequeñas, que son aquellas que tienen unos cinco o seis vehículos a su cargo; flotas medianas que ya cuentan con una cantidad entre 6 y 30 vehículos y flotas grandes, que son empresas u organismos que tienen en su haber más de treinta vehículos. El número de vehículos que tenga una flota determina también el tipo de negocio al que se dedica: por ejemplo una empresa pequeña o familiar, con una flota pequeña seguramente orientará el comercio hacia la especialización, mientras que una empresa grande es más común que tienda a la diversificación. En este sentido, otra decisión empresarial según el número de vehículos es la contratación o subcontratación de servicios, siendo más típica esta última en las flotas grandes.