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Cómo ahorrar combustible en la gestión de flotas

El combustible es uno de los principales gastos en una empresa u organización de flotas de vehículos. Por eso, llevar un control exhaustivo del combustible de la flota de vehículos y su consumo dentro de la empresa puede ayudar a ahorrar considerablemente los presupuestos destinados a esta partida. Y lo mejor es que se puede optimizar el gasto llevando a cabo una serie de gestos bastante sencillos.

Una variable muy importante para ahorrar en gasolina en la velocidad del vehículo. Circular a una velocidad muy alta puede aumentar el gasto de gasolina y puede provocar tener que hacer frenazos bruscos, lo que también incrementa el gasto de combustible. Lo mejor en estos casos es mantener una velocidad uniforme durante el trayecto y evitar los frenazos: menor desacelerar el coche poco a poco que frenar de golpe. Saber cuál es la velocidad adecuada para cada vehículo es un dato que se puede consultar en el manual del mismo, donde el fabricante recomendará una velocidad según las características del vehículo.

Relacionado con el punto anterior, también se puede tener en cuenta a la hora de ahorrar en combustible la marcha a la que se circula e intentar viajar en todo momento en la marcha adecuada según la velocidad. No es bueno llevar el coche ni “ahogado” ni pasado de revoluciones, pero ante la duda lo mejor es elegir la marcha más larga. También se puede tener en cuenta, a la hora de pensar en una optimización de combustible, no dejar el vehículo en ralentí. Si la parada es superior a un minuto, por ejemplo en un semáforo de larga duración, es más conveniente apagar el motor que dejarlo en ralentí.

El estado general del vehículo también puede ser un factor crucial a la hora de ahorrar gasolina. En este apartado tiene una especial importancia el estado de los neumáticos, ya que las ruedas desgastadas pierden presión y el vehículo necesitará más combustible para realizar el mismo impulso. El estado del motor también puede ser determinante en la mejora de la gestión del combustible. Por eso, es muy aconsejable llevar un control de las flotas y someter a los vehículos a un mantenimiento regular.

Tanto en flotas de vehículos que se dedican al transporte como en particulares que suelan llevar carga, es recomendable ajustar el peso de la carga a las características del vehículo, ya que llevarlo muy sobrecargado hará que aumente el consumo de combustible. Asímismo, en el caso contrario, llevarlo poco cargado también aumentará el número de viajes y por tanto de kilómetros y de gasolina. Lo ideal es encontrar el número justo entre la carga y los viajes necesarios.

Puede parecer que todos estos detalles pueden ser nimios, pero muchos pequeños gestos suman bastante y no cuesta nada llevarlos a cabo. Estos actos, junto con una buena  planificación de las rutas y un conocimiento de las ofertas y precios de las diferentes estaciones de servicio puede optimizar considerablemente el presupuesto destinado al combustible.