Localización por GPS

El tacógrafo es un instrumento que se utiliza en los vehículos de transporte terrestre y sirve para medir ciertas variables de comportamiento del vehículo, tales como el tiempo que ha estado parado, la distancia recorrida, la velocidad o los acelerones y frenazos bruscos. Esta herramienta permite hacer un cálculo de los tiempo de conducción y reposo de los conductores a cargo del vehículo según la normativa europea actual LOTT y que dicta sanciones si estos tiempos no se cumplen.

Las multas impuestas por no respetar las horas de conducción y descanso de los conductores son elevadas y por eso es importante, dentro de una empresa de control de flotas, conocer bien la normativa europea. Sin embargo, los cálculos en ocasiones son bastante complejos y en el sector todavía hay cierto desconocimiento de los mismos. El tacógrafo puede ser un buen aliado en este sentido si tanto el conductor del vehículo como el gestor de flotas tienen dudas al respecto. Esto es gracias a los último modelos de tacógrafo, que incorporan una opción para avisar al conductor si está a punto de cometer una infracción en relación a las horas establecidas.

En la página web del Ministerio de Fomento se puede encontrar toda la información completa sobre la legislación que regula los tiempos de conducción y descanso de los conductores, así como todos los datos referentes a los tacógrafos. Este instrumento empezó siendo una herramienta analógica que registraba de manera automática o semiautomática los datos mencionados más arriba, pero con la evolución abismal de la tecnología, el tacógrafo pronto pasó a ser digital. Prácticamente todos los vehículos de más de 3,5 toneladas que hayan sido matriculados a partir de 2006 cuentan con un tacógrafo digital.

El tacógrafo digital puede variar ligeramente según el fabricante, pero básicamente cuenta con una unidad de vehículo, un sensor de velocidad y unas tarjetas que incorporan un chip que es el que almacena todos los datos del vehículo. Estas tarjetas sustituyen a los discos del tacógrafo analógico y su función es la misma, solo que no se pueden manipular. El conductor puede visualizar y manejar el tacógrafo para obtener información y saber si está cumpliendo con la legislación, con el fin de evitar una sanción.

En los últimos años, gracias a la tecnología gps, se ha de hablar de un paso más: la información en tiempo real. La localización gps y la instalación de este tipo de sistemas de geoposicionamiento en los tacógrafos ha permitido obtener datos en el mismo momento en el que se producen. De esta manera, el gestor de flotas, si cuenta con conexión a Internet, puede recabar en tiempo real toda la información de un determinado vehículo: dónde se encuentra, quién lo conduce, cuándo ha parado, cuándo debería volver a parar... También es posible, como se ha señalado, recibir avisos si se está a punto de infringir alguna norma de la legislación europea, un dato muy práctico para ahorrar multas innecesarias. Para que todo salga a la perfección, basta con que tanto los conductores como el gestor de flotas conozcan lo esencial de la normativa europea y sepan organizar los informes y calendarios del tacógrafo para planificar las jornadas de manera óptima.